Nos siguen envenando y el descontrol absoluto continúa.

by Gastón Ramos

En el día de ayer asistí a la reunión que organizó la comuna de Arroyo Leyes para “informar” a los vecinos algunas cuestiones acerca del uso de agro-tóxicos en nuestra localidad, la charla informativa estuvo a cargo del Ing. Daniel Sanchez. en la cual habló de diversos temas, entre otros La clasificación de los agro-tóxicos según su toxicidad, las distancias a respetar entre los campos fumigados y la población, los equipos de protección que deben utilizar los operarios, formulación del ejido urbano y muchas cosas cosas más, la charla fue muy genérica y los ejemplos utilizados en la misma nada tienen que ver con la realidad de nuestra localidad.

Luego de la charla diferentes vecinos realizamos preguntas, muchas preguntas y las respuestas fueron de muy poca precisión, algunas que me acuerdo:

  • Existe una receta agronómica para cada producto químico que se usa en los campos?
  • Por qué los operarios no usan la protección adecuada?
  • Si los operarios deben utilizar esta protección, máscara, trajes de tela especial, botas. etc. Cuál es la proyección que deben utilizar los niños de la escuela 30 y el jardin nro 281 que son fumigados a menos de 2mts de distancia?
  • Cuál es el destino de los envases vacíos de los tóxicos?

Unos de los temas de los cuales se habló bastante es como dije más arriba la clasificación de los agro-tóxicos según su toxicidad y con respecto a este tema me gustaría compartir acá un fragmento del libro “Mal comidos” de  Soledad Barruti:

En Argentina hay más de 3600 formulados de pesticidas autorizados. Si bien no es posible conocer cuáles  fueron los procedimientos y el personal involucrado para la inscripción de los laboratorios donde se estableció su toxicidad, sí es posible aventurar que la evaluación a la que se los sometió no dejaría tranquilo a nadie. En nuestro país la toxicidad de un veneno –que de un modo u otro va a llegar a los alimentos — se establece según un polémico proceso que se consolidó en nuestro país en aquellos años turbios donde se le abrió la puerta grande a la industria química internacional sin medir las consecuencias: los tardíos noventa. Como explica el Ingeniero forestal Claudio Lowy desde RENACE (Red Nacional de Acción Ecologista): “La norma nacional que categoriza los agroquímicos por su toxicidad en Argentina no es una ley, ni tampoco el reglamento de una ley. Es parte del texto de un manual que está incluido como anexo de la Resolución 350 del año 1999”

¿ Qué dice ese manual con el que legislan las provincias a falta de una ley nacional de agroquímicos ? Que al toxicidad de un producto se evalúa según la Dosis Letal: es decir, qué cantidad de veneno hace falta para matar al 50% de un grupo de ratas de laboratorio sobre las que se testea el producto. Cuanto menos cantidad de veneno sea necesario  para matar a esos animales, más tóxico se establece que es, en un ránking que tiene 5 posibilidades: muy tóxico, tóxico, nocivo, poco peligroso y normalmente no ofrece peligro.

Amén de que “la mitad” es un margen grande y difuso, que palabras como “poco peligroso” o “normalmente” debería ser al menos explicadas, y que cada vez tiene más vigencia la discusión que dice que no se puede hacer una analogía precisa entre lo que ocurre con las ratas y las personas, los detractores de este índice van más allá. Por que la norma de clasificación de venenos tampoco tiene en cuenta qué sucede con la toxicidad subletal (esa que no mata), la crónica ( las dosis bajas de veneno que se acumulan en el organismo generando pequeñas alteraciones diarias de nuestro ADN) y la combinada ( la que se produce cuando se mezclan químicos en una fumigación…

Mal comidos. Soledad Barruti pag. 226.

Creo que no hay mucho más que agregar.