Big Ton

by Gastón Ramos

marisa ramos

Cuando él nació yo tenía 12 años de manera que su infancia y mi adolescencia se mezclaron irremediablemente.

Le cambié los pañales, esos que eran de tela, caminé kilómetros alrededor de la cama  cantándole “al este y al oeste” para que se durmiera, le regalé algunos juguetes atesorados de mi propia niñez para que los destrozara en minutos;  más tarde, fue mi compañero de cine club  los sábados a la siesta en el cine América y de los recitales de Charly y el flaco en el anfiteatro.

Las circunstancias de nuestras vidas hicieron que nos encontráramos cada fin de semana durante muchos años en la casa de mi abuela, ese universo inmenso, generoso y libre, hacíamos literalmente lo que queríamos, no había ningún tipo de restricción, fue el tiempo del disfrute, podría decir el tiempo de la felicidad.

Más tarde, mientras yo iba y venía, época de efervescencia joven, él…

View original post 123 more words