Martina no sabe bailar…o… sí?

by Gastón Ramos

Hace más o menos 6 meses Martina, mi hija de 3 años de edad comenzó a ir a clases de “Gimnasia Deportiva”, la idea era que iba a practicar piruetas y alguna especie baile, resulta que Martina fué varias clases, con poco éxito. Ella no seguía las cosas que la profesora decía que había que hacer, le costaba bastante seguir las instrucciones (gran parte de esto puede ser por su corta edad). Dos o tres veces fuí a buscarla y me quedé mirando el final de la clases, noté que la clase era bastante caótica y que ciertamente a Martina no lo copaba mucho la onda de seguir instrucciones al pie de la letra (no sé a quién habrá salido esta chica). Algunas de las cosas que pasaban era que la Profe se concentraba en que el grupo la siga y no se preocupaba mucho en sí 2 o 3 de los más chiquitos (como Martina) no la seguían mucho, El resultado de esto fué que decidimos con Yani no mandarla más a Martina a esas clases por que A) era un esfuerzo de parte nuestra llevarla hasta allá y B) Realmente no avanzaba; y lo que es peor no las disfrutaba, como que no le interesaba. Dicho esto, dejemos un poco de lado esta historia de Martina y la Gimnasia deportiva, y centrémonos un poco en el día a día de la semana.
A partir de esta parte darle play a esta canción y seguir leyendo mientras se escucha la canción.

Algo que me gusta hacer mucho con Martina es escuchar música y bailar, generalmente Reggae que es la música que me interesa y gusta en estos momentos, muchas veces después de terminar de trabajar pongo música fuerte para relajarme un poco y sencillamente disfrutar, escuchar, escuchar el bajo, la bateria, después pasar a escuchar la guitarra, así trato de completar toda la banda en mi cabeza. La semana pasada puse este tema: “Cuidado a quién votás” de “Resistencia Suburbana”, despues de que terminó me puse a tocarlo con la guitarra, y de pronto algo pasó! Martina empezó a bailar al ritmo de la canción, movimientos suaves y pausados, bailaba tranqui, entonces empecé a darle más ritmo con la guitarra y poniendo más acento con la voz, Martina se empezó a mover más rápido, yo seguí dandolé más ritmo, la energía entre nosotros dos comenzó a fluir, la podía sentir perfectamente como cuando ensayaba con mi banda y todos éramos uno, en ese momento Martina y yo éramos uno, empecé a darle más ritmo todavía, Martina empezó a hacer giros, movía todo el pelo para adelante… boooommm de nuevo todo para atrás;
mientras yo cantaba “Cuidado a quién votás…cuidado mucho cuidado a quién votás” después empezó a hacer muchos pasos raros como bailando murga, parecía que sabía lo que hacía, se agachaba hasta el piso, saltaba volvía a repetir el paso, movía el pelo hacia adelante, repetía todo de nuevo, muchas vueltas, giros… entramos en ritmo de trance.
Ahora volvamos a la historia de las clases de Gimnasia/Baile y comparemos con el Baile libre de “Cuidado a quién votás…”
y preguntémonos de nuevo “Martina no sabe/puede bailar?”
Yo creo que las personas tienen capacidades muy grandes, lo único que necesitan es tener la motivación correcta y dejar volar
su creatividad interior.