No entrar…

by Gastón Ramos

Cuando era chico miraba bastante la tele, tenía una me mi pieza y mayormente miraba películas, tembién tenía una videograbadora en la cual programa algunas grabaciones de programas que no podía ver mientras estaba en la escuela. Después de 4to año en el Industrial me cambié a la Avellaneda a estudiar Ténico en informática turno noche.
Ir a la escuela de noche estaba muy bueno; tenía todo el día para hacer lo que quisiera, en general pasaba el día boludeando, tocando la guitarra, o con amigos. Alguna parte de esos 3 años en la Avellaneda fuí a clases en moto, creo que tenía una Da Dalt 50 hecha pelotas, aunque la mayor parte la hice caminando o en bici.
A veces me hacía la rata, lo decidíamos en la puerta con mis compañeros, simplemente no teníamos ganas de entrar por que las clases de ese día eran aburridas o por que no daba. Qué cosa tan poderosa poder elegir no hacer algo por que es aburrido, aunque no eran todas las clases así varias estaban buenas, pero si ese día no queríamos entrar, no entrábamos.